aprendiendo a emprender
En estas fiestas he leído el libro “Cómo empezaron” de David Lester, en donde relata las historias, sobre todo en sus comienzos, de 18 buenas ideas que se transformaron en grandes empresas y pienso que combinando esas historias con la experiencia del día a día se pueden sacar alguna conclusiones que pueden ser interesantes.
1.- No hay sectores de primera y de segunda, les podemos llamar como queramos: no maduros, de alto valor añadido, con alto contenido tecnológico, estratégicos,…. las grandes empresas analizadas en el libro son de todo tipo de sectores, en todos los sectores se puede ser innovador-emprendedor.
2.- Todas comienzan desde pequeñas, con muy pocos recursos y muy pocas inversiones. Ninguna en sus comienzos dispone de recursos financieros suficientes, después cuando dan el salto a “grandes” es cuando les llegan los recursos abundantes de todas las fuentes posibles.
3.- Comienzo titubeante sin definir el producto y menos el modelo de negocio, aprendiendo y rectificando hasta dar con algo muy valorado por los usuarios. Es un proceso que a veces dura años, hasta dar con la “receta” adecuada. Yo diría que el éxito es la culminación de todos los “fracasos” previos.
4.- No todos conocen el sector, a veces proceden de oficios que no tienen nada que ver, pero para la mayoría es un hobby el proyecto. Todos son entusiastas y no reparan en esfuerzos, ningún fracaso les para.
5.- Todos son innovadores en producto, en marketing,….. les obsesiona la idea de buscar soluciones a problemas de la gente. Todos tienen una actitud innovadora, que la conservan aunque la empresa se haga “grande”.
6.- Todos en un periodo más o menos largo, tienen proyección internacional.
7.- Seguro que ninguna hizo un plan de empresa en sus comienzos, su ventaja era su extrema flexibilidad para ir definiendo su modelo de negocio, su intuición para detectar las necesidades de sus clientes , su entusiasmo y determinación para no abandonar ante las dificultades.
8.- Casi siempre es un pequeño equipo de dos personas, a veces una sola.
9.- Ninguna nace bajo la protección de una universidad, centro tecnológico, …., va a tener razón Amar Bhidé cuando afirma que el 71% de las ideas innovadoras proceden de los trabajadores, es decir emprendedores “modestos” y el 21% son fruto de la casualidad. Tampoco en ningún caso se citan los consejos de los consultores, pero casi me los puedo imaginar, así que como no quiero ser mala persona lo dejo a la imaginación de los lectores.
